Beneficios de la miel de abeja

No cabe duda que a todos nos vendría bien bajar por mucho el consumo de azúcar tanto para nuestra salud como para nuestro peso. Y la mejor manera de hacer esto no es sustituyéndola por endulzantes artificiales, ni por azúcar moscabado que es casi lo mismo, sino acostumbrando al paladar a menos dulce. Simplemente a irla sacando de tu vida y liberarte del ciclo adictivo que vas creando con su consumo.

 

Pero tampoco cabe duda que para casi todos eliminarla por completo nos parece una tarea casi imposible pues aunque comamos sano, nos gusta endulzar algunos alimentos.   Una de las maneras en como podemos sustituir el azúcar en nuestra dieta, para poder endulzar sin los resultados tan desastrosos del azúcar, es con miel de abeja.

 

Como ya mencioné, es importante la moderación pues la miel sigue siendo azúcar, y de hecho por volumen tiene más carbohidratos y calorías que ésta (17 gm y 64 cal. por cuchara). Por otro lado también es más dulce, así que puedes consumir menos para lograr el mismo efecto.

 

Además, hay otras razones que nos convienen para preferirla:

 

  • Mientras que el azúcar es 100% carbohidrato, la miel es 70-80% azúcar, 18 % agua, y el resto una mezcla de minerales, vitaminas, antioxidantes y amino ácidos. El azúcar no aporta absolutamente ningún nutriente fuera de esa gasolina (glucosa y fructosa), mientras que la miel proporciona dependiendo de las flores de donde fue producida, trazas de potasio, hierro, calcio, magnesio, vitaminas A, B y C, flavonoides que nos defienden de radicales libres, y muchas enzimas que la hacen más fácil de digerir. Hay estudios que indican que las variedades más oscuras contienen más antioxidantes que las claras.

 

  • La miel tiene además propiedades medicinales que se han utilizado desde la antigüedad. Aunque los estudios sobre estas propiedades curativas aún no son definitivos, su consumo se asocia con la mejora de alergias estacionales (consumir miel local es ideal pues contiene polen de plantas locales que elevan tus defensas a alérgenos típicos de la zona), a la mejora de la tos y enfermedades respiratorias, a mejorar digestión (reflujo, estreñimiento, diarrea bacteriana), y tópicamente a eliminar la psoriasis capilar y caspa, combatir acné, humectar la piel y tratar heridas y quemaduras. Es antiséptica y antibacterial.

 

  • La miel se libera en la sangre un poco más lento que el azúcar (su índice glicémico es algo menor dependiendo de la variedad de la miel y su contenido de fructosa), lo que significa que no tiene el mismo impacto en la producción de insulina y el almacenamiento de grasa. Por ello es mejor fuente de energía y de recuperación muscular.

 

Así es que si lo que buscas es un endulzante, no dudes en preferir la miel de abeja sobre el azúcar. Además de más nutrientes obtienes más propiedades medicinales y un poco menos de impacto en tu producción de insulina.

 

Eso sí, cuida mucho el buscar una miel cruda, pues el calor altera drásticamente su composición química y resulta en una pérdida de nutrientes. Y no te vayas por una miel comercial que sea una mezcla de miel con jarabes de maíz. Lee con cuidado los ingredientes. El encontrar un productor local que te cuente sobre sus prácticas sería ideal.

 

Y ahora sí, disfrútala mezclada con yogurt o avena, en licuados, en aderezos o marinadas, siempre usando lo menos que puedas, sólo para ese toque dulce que tanto nos gusta!

 

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