Sé fiel a ti misma

Esta niña acaba de cumplir 10 años, y a diferencia de su hermana de 5, no disfruta las montañas rusas muy rápidas, la oscuridad, lo inesperado y nada muy “extremo”. Jimena goooza lo rápido, lo fuerte, etc como su madre, al punto que una vez que nos quedamos atrapados los cinco en un elevador pequeño y se puso absolutamente negro, no puedo negar que a mí me quiso dar el telele pero logré mantener la calma 😂, Rafa tranquilo y bromista como siempre, Mateo sólo nos volteaba a ver a Rafa y a mí para saber si debería preocuparse, Camila se puso a literalmente a temblar y gritar apanicada y agarrada de nosotros, y Jimena se puso “simple”, no dejaba de carcajearse y hacer bromas!


Y aquí en Disney y otros parques con tantos juegos diferentes, Camila tiene que saber de qué se trata, qué tan rápido va, si tiene bajadas, etc, y batalla mucho cuando son juegos de los que no sabe qué esperar. Yo la convenzo enseñándole a niños chiquitos en la fila y diciéndole que si Jimena pasa la restricción de altura entonces no puede estar tan gacho. También le enseñamos a la gente que cuando sale del juego sale feliz, y así hemos logrado que se suba a muchos que sé que a la mera hora le van a encantar. Pero cuando el juego sí tiene sus cosas que sé que la pueden asustar no me gusta insistirle, pues la he visto salir de cosas que no disfrutó sólo porque la convencieron de subirse. El otro día que Rafa le insistía mucho para un juego, Camila le contestó: “Ya papi, no tengo que ser igual que ustedes.” EXACTO Cami, no tienes que ser igual y espero que nunca te esfuerces por serlo ni por darnos gusto, sino por descubrir los tuyos y ser fiel a ti misma. Gretchen Rubin en su libro The Happiness Project dice que lo que es divertido para otra gente no lo tiene que ser para ti. Suena obvio pero a veces se nos olvida y somos necios pensando que sabemos mejor que el otro (especialmente los hijos) lo que van a disfrutar, lo que les conviene y lo que es mejor para ellos. Ni ella tiene que sentirse mal por no divertirse en una montaña rusa como otros ni yo tengo por qué pensar que como para mí es una emoción increíble todos lo deberían vivir igual.

Es difícil con los hijos porque también quieres enseñarles a vencer miedos, a confiar, a abrazar la incertidumbre, a controlar el pensamiento y no dejarse atrapar por el pánico, etc Hablando no sólo de subirse a una montaña rusa sino en todo en su vida, hasta dónde insistimos? Pues yo creo que como en casi todo, es un eterno estira y afloja. Yo hago el intento cuando creo que hay algo valioso que aprender o lograr, cuando el reto y la recompensa vale la pena y los va a hacer crecer en algún sentido. Y si ya sufrió un poquito para vencer un miedo luego aflojo y no exijo nada por un rato y no estiro hasta que la rompa. En esto y otras cosas les doy información, les digo lo que creo, etc, y dejo que ellos escojan, respeto sus decisiones, y trato (y aquí a veces está lo difícil!) de no mostrar decepción, de no irte con cara de “uy tú te la pierdes” y “te vas a arrepentir”, o “pues a mí se me hace que no te ves bien pero tú sabes”, “mira como lo hace tu hermano”, “yo creo que deberías de bla bla” etc., porque el peligro de esto es hacerlos sentirse inadecuados por no ser como tú y como los demás, sentirse menos valientes, sentirse raros, y en cosas más importantes, sentirse menos exitosos o hasta fracasados, simplemente porque no son como los demás.

Con esta y otras preferencias muuucho mas importantes en su vida, recordar que ellos experimentan la vida de una manera totalmente distinta a nosotros y estarnos acordando de que nosotros NO sabemos qué es lo que más disfrutarán, ni lo que más les conviene, ni con quién se deberían de juntar, ni qué deberían estudiar o dónde trabajar, o a quién elegir de pareja… es todo un reto!

Por lo pronto me da gusto que Camila tenga claro que no tiene que ser como nosotros y que no por eso está mal 😊 El mensaje que más he querido transmitirle a esta niña que siempre busca mi aprobación es no importa lo que piense yo sino lo que pienses tú. Claro que le fallo y me dan ganas de meter mi cuchara de más algunas veces, pero cuando recapacito vuelvo a repetirle que no me haga caso a mí sino que SEA FIEL A SI MISMA.

Qué difícil chamba esta de los papás! Pero qué felicidad ir viendo las personas en las que se van convirtiendo 😀❤️

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